"En cuanto a la posición social y a la situación económica de los pintores y de los que ejercían profesiones afines, pocas cosas agradables se pueden decir, no obstante algunos privilegios que tienen un valor romántico...aun famosos artistas pintores de la corte, adscritos a servidumbre, no gozaban de mayor consideración que los lacayos...La mayor parte de los pintores libres no podían vivir de su arte y muchas veces tenían que atender a su subsistencia prestando indignos servicios. A pesar de esta condición miserable fueron siempre los pintores gente alegre... Cuando las campanas tocaban a rebato porque el enemigo estaba al pie de las murallas y atacaba las puertas, dejaban todos a un lado las herramientas, se ponían la armadura, se armaban con mazas, alabardas y picas y salian agrupados alrededor de su bandera para acometer bravamente al enemigo porque con ello defendían su propia existencia...Las crónicas no mencionan ningún hecho heróico de los gremos de pintores, si que los herreros, carniceros y panaderos se batieron briosamente muchas veces... "